Lo que debe tomar en cuenta sobre herencia de sobrinos en Madrid

Herencia sobrinos Madrid

Cuando alguien fallece además de una perdida afectiva es hora de enfrentarse a múltiples exigencias legales, gestiones e impuestos, lo que exige la presencia de un profesional en la materia, en este caso un abogado de herencia. A la hora de repartir esta muchos factores entran en juego, pero lo principal es actuar con prontitud sobre todo cuando puede corresponder la herencia sobrinos Madrid.

Para evitar disputas entre la familia lo mejor es realizar un testamento, así se puede asegurar que las propiedades y bienes vayan a parar en manos de quien se desee y que no lo reciban otras personas a quienes no se estime oportuno. Además el testamento aligera los trámites y disminuye los costos de gestión.

Cualquiera persona que tenga claro a quien desea dejar sus propiedades puede acudir a la notaría con un documento redactado o le ayudarán a redactar un testamento que quedará registrado en las actas de última voluntad. Es aconsejable tener el asesoramiento de abogados de herencias.

Herencia sobrinos MadridTrámites para la herencia de sobrinos en Madrid

Tanto en el caso de que haya testamento o no, los sobrinos pueden recibir parte de la herencia o su totalidad pero se deben cumplir ciertos requisitos. A continuación se detalla el proceso de gestión que se debe llevar a cabo para la repartición de una herencia:

  • Poseer el certificado de fallecimiento.
  • Solicitar el certificado de últimas voluntades, sólo puede solicitarse 15 días después del fallecimiento.

Con este último documento es posible saber si el fallecido ha dejado o no un testamento. En caso positivo, algún familiar deberá solicitar una copia del mismo en la notaría, pero si este familiar no aparece en el testamento es probable que no se lo entreguen. Si no hay testamento se aplican las disposiciones del código civil.

Para la adjudicación de la herencia podemos encontrarnos con muchos escenarios, puede existir o no acuerdo entre los herederos (habiendo o no testamento), o no encontrar a algún heredero, o alguna otra situación que obligue a recurrir a un procedimiento judicial de repartición de herencia.

Por otro lado hay que determinar la localización de los bienes por lo que se debe acudir al registro de la propiedad, entidades bancarias, jefatura de tráfico, registro mercantil u otro registro público.

Cuando existe un testamento el fallecido pudo haber dejado la herencia a cualquiera, a sus sobrinos, amigos e incluso hasta a una ONG, siempre y cuando la legítima sea respetada, es decir, la parte de herencia que por ley se reserva obligatoriamente a determinados parientes (herederos forzosos) en el siguiente orden: descendientes, ascendientes y conyugues.

Si no hay testamento, la herencia será adjudicada en orden de llamamiento de sucesión hereditaria, también llamada sucesión intestada. Se establece de acuerdo al grado de parentesco y se calcula como un grado por cada generación, en este sentido hijos y padres distan un grado del fallecido, los hermanos dos grados y los sobrinos tres grados.

De esta manera los sobrinos pueden ser herederos mediante dos opciones, en primer lugar si aparecen en el testamento, respetando la legítima, o en el caso de no haber testamento no deben estar vivos hijos, padres, abuelos ni hermanos del fallecido. En el último caso el llamamiento sólo aplica a los sobrinos consanguíneos y no a los sobrinos políticos.

Es común que personas que no hayan tenido hijos deseen dejar sus bienes a sus sobrinos, el único aspecto desfavorable es que en Madrid conforme el parentesco es más lejano los impuestos son más elevados.

Si tampoco hubiese sobrinos la herencia pasaría al que corresponda el cuarto grado de orden de llamamiento de sucesión hereditaria que es el último grado al que se puede aplicar. Si se supera este límite de personas la herencia quedará a disposición del estado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *